Consultoría de inteligencia artificial para empresas

Antes de construir nada, hay que saber qué merece la pena construir. Analizamos cómo funciona tu empresa de verdad, identificamos dónde la IA crea ventaja y dónde no, y te dejamos un plan a 90 días con números que puedes defender ante tu comité.

Cuéntanos tu reto

Cuándo tiene sentido llamarnos

La consultoría de IA se ha llenado de informes que nadie ejecuta. Nosotros venimos de la parte de construir, así que el diagnóstico está pensado para terminar en un proyecto, no en un PDF. Suele encajar cuando estás en alguna de estas situaciones:

  • Sabes que la inteligencia artificial debería servirte para algo, pero no tienes claro para qué exactamente.
  • Tu equipo ya ha probado herramientas sueltas y nada ha llegado a producción.
  • Tienes tres o cuatro ideas encima de la mesa y necesitas saber cuál da retorno antes.
  • Alguien te ha pasado un presupuesto grande y quieres una segunda lectura antes de firmarlo.

Qué incluye el diagnóstico

Mapa de tu operación

Pasamos unos días dentro de la empresa hablando con quien hace el trabajo, no solo con dirección. Salimos con el recorrido real de tus procesos: dónde se acumulan las horas, dónde se pierde información al saltar de un sistema a otro y qué tareas se están haciendo dos veces sin que nadie lo haya decidido.

Casos de uso priorizados

Cada oportunidad se puntúa por dos ejes: impacto económico y dificultad de implantación. Lo que queda arriba a la izquierda es por donde empezar. Y decimos también lo que no hay que hacer todavía, que suele ser la parte más valiosa del informe.

Caso de negocio con cifras

Horas que se recuperan, coste de la implantación, plazo hasta el punto de equilibrio. Con los supuestos escritos para que cualquiera de tu equipo pueda discutirlos. Si los números no salen, te lo decimos: preferimos perder un proyecto a montar uno que no se sostiene.

Plan a 90 días

Qué se hace en cada fase, quién tiene que estar disponible por tu parte, qué hay que decidir antes de arrancar y qué riesgos hay identificados. Es el documento con el que se ejecuta después, lo hagamos nosotros o lo haga otro.

El diagnóstico se entrega a precio cerrado y es independiente: no está condicionado a que después nos contrates la implantación. Si la conclusión es que tu prioridad es arreglar los datos antes de tocar la IA, eso es lo que pondrá.

Cómo lo hacemos

Trabajamos con sesiones cortas y muchas conversaciones sueltas, en lugar de con un cuestionario largo que nadie rellena bien. La primera semana es de escucha: acompañamos a las personas que ejecutan los procesos y anotamos lo que pasa en realidad, que casi nunca coincide con el diagrama que hay documentado.

La segunda es de contraste. Volvemos con hipótesis concretas —«esto se puede automatizar entero», «esto necesita criterio humano y solo asistiremos»— y las validamos con tu gente. Lo que sobrevive a esa conversación entra en el plan.

Al cerrar presentamos las conclusiones en una sesión con dirección, con el detalle económico por delante. Si de ahí sale un proyecto, la fase de diseño arranca sobre lo ya trabajado y no se pierde tiempo repitiendo la foto inicial.

Qué te llevas

  • Mapa de procesos con los cuellos de botella señalados
  • Cartera de casos de uso puntuada por impacto y esfuerzo
  • Caso de negocio con supuestos abiertos y revisables
  • Plan de implantación a 90 días con hitos y dependencias
  • Sesión de presentación a dirección y una ronda de preguntas después

Preguntas frecuentes sobre consultoría de IA

¿Cuánto dura un diagnóstico de IA?

Entre dos y cuatro semanas según el tamaño de la empresa y el número de procesos a revisar. En una pyme de menos de cincuenta personas, dos semanas suelen bastar. Lo que marca el plazo no es nuestro trabajo, sino la disponibilidad de las personas a las que necesitamos entrevistar.

¿Hay que contratar después la implantación?

No. El diagnóstico se paga por sí mismo y el plan es tuyo, con el detalle suficiente para que lo ejecute tu equipo interno o un tercero. Nos parece la única manera de que el informe sea honesto: si dependiera de venderte la fase siguiente, no lo sería.

¿Sirve si mi empresa es pequeña?

Sí, y a menudo es donde más se nota. En una empresa de veinte personas, recuperar quince horas semanales de trabajo administrativo cambia lo que el equipo puede abarcar. El diagnóstico se ajusta en alcance y precio al tamaño real de la operación.

Empecemos por entender tu caso.

Una llamada de media hora suele bastar para saber si esto encaja contigo. Sin presentación comercial y sin compromiso.

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